Yo no te pedí que me liberases, no quiero ser como tú. ¿No te has parado a pensar que soy musulmana porque el Islam me respeta? ¿No crees que hay cosas peores en el mundo que llevar un hijab y ser musulmana? Yo creo que es peor el hambre en el mundo o el sionismo asesinando a mis hermanos palestinos. Peor es que tú vayas enseñando tu cuerpo, no tienes dignidad ni te respetas a ti misma, ¿No entiendes que no quiero ser como tú? No quiero ser una mujer de una noche para un hombre, quiero ser la mujer que un hombre quiera tener a su lado todas las noches de su vida.
No quiero llegar borracha a las 6 de la mañana, quiero que mi marido me despierte a las 6 de la mañana para rezar el Fajr juntos. No quiero ser una vergüenza para mi familia y mis seres queridos, quiero ser un orgullo para ellos.
No entiendes que yo elegí mí camino, yo decidí ser quien soy y para mi la libertad es que me quieran por mi interior, que me respeten por mi inteligencia. La libertad que me da el Islam no me la das tú. Tú sólo ensucias la imagen de la mujer, de cualquier mujer, sin importar el credo.
Yo también soy revolucionaria pero para cambiar el mundo no hace falta desnudarse ni insultar las creencias de los demás.
Yo soy musulmana y moriré siéndolo, inchAllah.
Samiha Ibrahimi