DERECHO DE FAMILIA

En el Islam, las mujeres disfrutamos del derecho de elegir a nuestro cónyuge. Esto demuestra nuestra personalidad independiente, la cual ha sido privada a lo largo de la historia. Esta determinación y libertad afirma a las familias y a la familia dentro de la sociedad.

Basándonos en nuestros derechos islámicos, las mujeres podemos rechazar a quienquiera que consideremos descalificado para contraer matrimonio. Nadie debe imponernos con quien contraer matrimonio. Según el Islam, es inválido un matrimonio en el que la mujer no esté satisfecha. Una excepción a este caso es cuando las niñas siendo vírgenes contraen matrimonio por primera vez. La satisfacción de su padre, en la medida de que no cause ninguna pérdida para ella, es una condición. Esto es similar aun "poder de veto" para el padre. Él puede usar este poder para rechazar a un posible yerno si los intereses de su hija pueden ser usurpados.

Antes del advenimiento del Islam, el padre tenía el derecho de elegir el marido para su hija. Él era quien decidía acerca del matrimonio de su hija y luego ella no tenía derecho a oponerse. A veces dos hombres intercambiaban a sus hijas a fin de contraer matrimonio con las mismas. Esto se conoce como shighar (exilio), este tipo de matrimonio fue anulado por el Islam y posteriormente considerado prohibido.
El Profeta Muhammad (saws), es el mejor modelo para la observancia de la libertad de la cual gozaba su propia hija. El caso del Ali Ibn Abi Talib es famoso, ya que pidió la mano de Fátima az-Zahra en matrimonio y el Profeta Muhammad (saws) le solicitó permiso a ella.

Algunos creen que la interferencia del padre en el matrimonio de su hija virgen era en contra de su independencia y esto es lo que se le critica al Islam. Sin embargo, el permiso del padre en este sentido no es una razón para que las mujeres no crezcamos o seamos dependientes, de lo contrario el Islam no nos permitiría disfrutar de nuestro derecho a poseer o a administrar bienes o no darnos nuestra independencia cuando no fuésemos vírgenes. La intervención relativa y limitada del padre en el caso de una hija virgen está permitida con el motivo de apoyar la inexperiencia de las niñas en el matrimonio. Ellos protegen a sus hijas de un posible matrimonio fallido y las guían lejos de los hombres incompetentes.

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