Catorce siglos atrás, cuando las mujeres no eramos consideradas seres humanos, y las niñas bebés eramos consideradas una desgracia, el Islam declaró nuestra independencia y nuestra responsabilidad política. Con el Islam, pudimos acceder a transitar nuestro propio sendero y determinar nuestro propio destino. Se nos permitió jurar lealtad al Profeta Muhammad (saws), para determinar el liderazgo en el país y en la sociedad política.
Biy'ah (lealtad) en el Islam es una manifestación de los derechos individuales de elegir un líder. Allah (swt) dice en el Sagrado Qur'an: "¡Oh Profeta! Cuando las creyentes vengan a ti a prestarte juramento de fidelidad, de que no asociarán nada a Allah, que no robarán, que no fornicarán, que no matarán a sus hijos, que no dirán calumnia forjada entre sus manos y pies, que no te desobedecerán en lo que se juzgue razonable, acepta su juramento y pide a Allah que las perdone. Allah es indulgente, misericordioso." (Qur'an 60:12)